El padre de Mafalda
marzo 18, 2010
En una viñeta de Mafalda el padre aparece en la cocina recién levantado de la cama. Todavía sin afeitar, agita el café con una cuchara. Tiene la mirada perdida, con sueño. Un día más.
Aparece Mafalda. Le da los buenos días y un beso. En la siguiente viñeta, el padre está sonriente en el autobús. Se ha afeitado la barba del día anterior menos el pequeño lugar donde Mafalda le dio un beso.
El resto de los pasajeros lo observa con descofianza. ¿Qué hace este hombre sonriendo a estas horas?
Ayer, cuando me fui de casa, Taro todavía estaba durmiendo. Cuando llamé más tarde a ver qué tal estaba me dijeron que había preguntado por mí.
Todas las mañanas, antes de irme, deja de jugar con sus coches por unos segundos, me da un beso y me dice adiós. Al momento sale corriendo. Ayer, cuando llamé, quería el teléfono. Se lo pasaron, me dijo adiós, soltó el teléfono y siguió jugando.
Desde entonces estoy como el padre de Mafalda.

marzo 18, 2010 at 3:28 PM
Simplemente PRECIOSO